Bienvenida al Cielo

El alma de Rosalyn nos narra su llegada al “Cielo” Nos detalla los seres que la reciben y el bello reencuentro con un ser querido.

Cien guerreros me parecieron, fuertes y armados, en grupo y formados. Los vi de frente, quietos, sus espadas apuntaban al suelo, parecía que me esperaban, yo, impresionada y sin saber muy bien qué hacer me pregunté a mí misma ¿Sigo? ¿Paro? ¿Pregunto? … y cuál fue mi sorpresa al escuchar una voz que me dijo:

Avanza.

Así lo hice, al momento, los guerreros se apartaron creando un pasillo por el que yo avancé, ellos, con sus espadas de las cuales salían rayos de luz dorada iluminaron mi camino; tuve tiempo de mirarles, inclinaban sus cabezas a mi paso, comprendí que en señal de respeto. Me sentía grande, importante, como nunca me había sentido. Los tenía muy cerca, algunos tenían el cabello dorado, otros rizos azabaches; había mujeres y hombres, a algunos pude verles los ojos, sus miradas estaban tan llenas de paz que comprendí que entraba al Cielo, ese Cielo del que se habla en vida. Cuando lo pensaba volví a escuchar la misma voz, esta vez me dijo:

-Sí, es el Cielo, tu verdadero Hogar, el Hogar de las Almas, y sí, eres muy importante, eres amada, eres nuestra hermana, la hija del Creador Padre/Madre. Bienvenida amada Rosalyn, tu tránsito por la vida terrenal ha finalizado, fuiste leal a los tuyos y compasiva, una idealista que creía en un mundo mejor y luchó para que así fuera, otros seguirán tu proyecto porque ahora sí estás en ese mundo mejor que siempre soñaste, donde reina la justicia verdadera y la fidelidad al ser, aquí podrás instruirte para servir a los que como tú, buscan la paz en la Tierra, el equilibrio de la riqueza y una convivencia fraternal. Fuiste una luchadora y guerrera, por eso los Guardianes de la Luz han venido a recibirte, cuando hayas comprendido y aceptado tu nueva vida serás una de ellos.

(…)

Me indican que debo avanzar y cruzar una gran puerta donde me espera alguien, miro con atención y quedo muy sorprendida, es mi querida madre, no la veía desde que yo era pequeña, murió muy joven en un viaje de ayuda humanitaria, como yo. Está igual de hermosa, o más, iluminada, espléndida. Me fundo en un largo abrazo, me siento de nuevo una niña, ella me repite:

-Bienvenida Rosalyn

Es la voz que escuchaba, la que me ha guiado desde el principio. Es fascinante. Se abre la puerta y avanzamos hacia una sala de luz tenue, agradable y con un olor a suave incienso…

Gracias mamá por venir, cuéntame ¿Qué debo hacer ahora?

 

©Júlia García Cervera. Se concede permiso para compartir sin alteraciones, citando la autora y el sitio web: https://unashorasdeluz.wordpress.com/

https://www.facebook.com/unashorasdeluz/

Anuncios

9 pensamientos en “Bienvenida al Cielo

  1. Cristina dice:

    Hola Julia, gracias por esta entrada tan llena de esperanza. Tus letras nos demuestran que la muerte no es el fin, dicen que cuando morimos nuestra vida no se acaba, sino que se convierte en una flor perenne que vuelve a florecer en alguno de los múltiples universos posibles. Muy hermoso!
    Un abrazo de luz.

  2. Júlia, sólo me surge una palabra: ¡emoción! Gracias por este impactante y emotivo testimonio.

    Besos

  3. Hola Julia, yo he visto algunas de mis muertes pasadas y mi llegada a Intervidas (cielo, entre dos encarnaciones). Sí, es algo hermoso.
    Gracias por compartirlo.
    Abrazos de luz

  4. Muchas gracias SIlvia por compartir tus experiencias tan enriquecedoras, ya he leído tu regresión y poco a poco iré leyendo lo que me has facilitado, con el tiempo, la atención y rigor que se merece.
    Un abrazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s