Mi Experiencia con el Ho’oponopono

Ho'oponopono

Hace unos años, movida por la curiosidad, fui a un taller de Ho’oponopono, aunque no salí muy entusiasmada, me seguí interesando por esa práctica. Leí e investigué todo lo que pude sobre el tema y practiqué por un tiempo. Repetía una y otra vez aquellas palabras que tanto significado tienen para los que estamos en el camino de la espiritualidad consciente: Lo siento, Perdóname, Gracias, Te amo. Las repetía a modo de mantra y con conciencia cuando estaba en algún lugar hostil, cuando atendía a mis clientes, y cuando entraba a mi meditación. La verdad es que cuando estaba sola no podía dejar de repetirlas, no me las podía sacar de la cabeza, casi obsesivamente.

Un día estando en el metro de Barcelona y mientras repetía las palabras, observé que todo cambiaba de color, pareció teñirse de tono sepia muy suave, aunque podía seguir distinguiendo los colores de las cosas. Cada persona tenía visiblemente entre el chakra del cuello y el del corazón una hermosa luz, no dudé en comprender que ¡era el alma!  yo la vi en esa zona, a mí se me manifestó así, en la zona donde solemos poner las manos cuando nos asustamos o cuando recibimos una mala noticia o nos sacamos una preocupación de encima, en esa zona donde el Credo católico reza en latín el “mea culpa” pero no niego que otros puedan verla en distintas zonas del cuerpo, como en la frente o en el corazón. Fue fantástico, increíble que, en un lugar tan poco espiritual como es un transporte público abarrotado de gente, y que frecuentemente está cargado de bajos astrales, pudiera ver el alma de las personas, incluso la mía. Describo como la vi: era una luz dorada de forma alargada, de unos 5 centímetros de largo por dos o tres de ancho aproximadamente, no estaba delimitada, era una luz expansiva, aunque variaba entre personas, pero poco. El alma estaba en todos nosotros, no vi a nadie sin alma. Fueron unos minutos fascinantes, esos pocos momentos que te llenan de plenitud, reconociendo que todos somos iguales por dentro, que nuestra alma nos acompaña toda nuestra existencia y no perece, porque no es física. Me gustaría que todos pudiéramos tener esa experiencia en algún instante de nuestras vidas. Aquel día dejó una gran huella en mí.

Con el tiempo fui dejando de practicar el Ho’oponopono, porque me obsesionaba repetir las palabras, primero pensé que era una buena manera de detener los pensamientos innecesarios, pero no me sentía cómoda, aunque a veces recuerdo y repito las hermosas frases que sirven para limpiar memorias que nos pesan, como “hojas de otoño” “Fuente perfecta” “llave de luz” o “gotas de rocío”

Quizá fue la manera que el Universo me facilitó para tener esa experiencia: ver el alma y avanzar por otro camino. No descarto volver a practicar la técnica Hawaiana, sea como sea, agradezco al Ho’oponopono que me llevara a tener esa gran vivencia, lo más hermoso que se puede ver: el alma, nuestra esencia, la chispa divina, esa parte de Dios en nosotros.

Gracias, gracias, gracias.

©Júlia García. Se concede permiso para compartir sin alteraciones y citando la autora y el sitio web:  https://unashorasdeluz.wordpress.com/    

https://www.facebook.com/unashorasdeluz/

 

 

 

 

Anuncios

12 pensamientos en “Mi Experiencia con el Ho’oponopono

  1. Yo también practiqué Ho’oponopono en una época de mi vida en que lo necesité y me fue bien, la verdad. No cuesta nada repetir esas cuatro palabras y desear el bien a los demás. Lo que cuentas de esa experiencia en que viste el alma es extraordinario.
    Una abraçada 🙂

    • La verdad es que es una ténica muy especial, para muchos efectiva y que a mí me llevó a ver el alma de las personas, imagínate, como tú bien dices, extraordinario.
      Una abraçada Lídia.

  2. Una vez al año el humor no hace daño…

  3. CRISTINA MM dice:

    Hola Julia, preciosa entrada y hermosa experiencia. Mucha gente no conoce el poder que tiene estas frases, yo las técnicas del el Ho’oponopono, las conozco hace algunos años, estuve un tiempo que las practiqué, pero ahora estoy mas centrada en el Yo Soy.
    Un abrazo de luz!

    • Como tú bien sabes, hay muchas maneras de potenciar nuestro poder interior, en cada momento de nuestras vidas nos sentimos mejor con unos métodos o con otros.
      Cristina, te mando un abrazo de Luz.

  4. Sanoke dice:

    ¡Cómo me alegra saber de la existencia de estas experiencias! A veces me dejo llevar por los quehaceres cotidianos y olvido que somos “Dioses chiquitos” como nos transmites en tu libro.
    Un abrazo Júlia.

  5. ¡Qu´e hermoso! poder ver el alma, yo a veces he visto el aura, pero ¡el alma! experiencia divina.ç
    Abrazos de luz

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s