Cuerpo y Espíritu

Yo Soy cuerpo que se alimenta de la tierra

y soy espíritu que se alimenta de amor.

Del libro “Unas horas de luz”© Júlia García Cervera.

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26 pensamientos en “Cuerpo y Espíritu

  1. Wooww, precioso, Júlia!!! 👏👏👏💕💕💕😘🤗🌟🍂🍂

  2. Absolutely, positively BEAUTIFUL, Júlia!!! Wow. YES and Thank You!!! Huge hugs Your way! 🤗❤️😊

  3. jesazfa dice:

    El ser humano está compuesto de cuerpo y alma, y está destinado a la inmortalidad. Es verdad que la muerte es una realidad, pero el alma no muere, y el cuerpo separada del alma se pudre. Sin embargo, habrá una resurrección, y cuerpo y alma se volverán a unirse para permanecer para siempre unidos, formando la persona humana que fue creada por Dios.

    • Sí, el cuerpo es perecedero y el alma es inmortal. Yo tengo una educación católica pero con los años he ido comprendiendo que en los temas del más allá nuestra religión es confusa. Cuando dices que el cuerpo y el alma volverán a unirse como nos dice el Credo ¿tú crees que el cuerpo físico resucita o qué quieren decir esas palabras? ¿podrían referirse a la reencarnación? Yo pienso que la resurrección se produce cuando llegamos al Hogar de las almas y nos reciben nuestros seres queridos y los seres de Luz, porque allí tenemos un cuerpo no físico pero si visible con los ojos del alma, también pienso que el juicio final es comprender el sentido de nuestras acciones, ayudados por las almas más avanzadas, que no nos juzgan sino que nos ayudan a reconocer nuestros errores para saber pedir perdón y avanzar. Con todo mi respeto ¿Qué piensas tú desde el punto de vista católico?
      Gracias por colaborar. Todos aprendemos de los demás.
      Un abrazo

      • jesazfa dice:

        Respondo a tu pregunta ¿Qué piensas tú desde el punto de vista católico? Pero antes de responder quiero decir que tanto en mi familia como en el colegio recibí una buena formación católica, de lo que estoy muy agradecido a Dios. Y siempre, en mi vida, que ya no es breve sino todo lo contrario, he procurado vivir lo que aprendí de pequeño. Veo a Dios como un Padre que me ama, a Jesucristo que ha entregado su vida para salvar a todos los hombres y al Espíritu Santo, que con sus mociones orienta y santifica a todos. Dicho esto, sobre la resurrección de la carne como se dice en el Credo, la creo sin duda. Ya sé que hay que tener fe, y yo acepto toda la revelación de Dios que está contenida en la Sagrada Escritura y en la Tradición, es decir, en los escritos de los Padres de la Iglesia. Tengo escrito un libro sobre el dogma católico a modo de catecismo, con preguntas y respuestas. Un capítulo es la resurrección de los muertos.
        ¿La resurrección de los muertos es una verdad de fe? Sí. Un artículo del Símbolo Apostólico es la resurrección de la carne. Y en el Niceno-Constantinopolitano se afirma: Espero la resurrección de los muertos. Ambas expresiones dice lo mismo y significan que el estado definitivo del hombre no será solamente el alma espiritual separada del cuerpo, sino que también nuestros cuerpos mortales un día volverán a tener vida.

        ¿Entonces la muerte no tiene la última palabra? Efectivamente, no la tiene. La muerte entró en el mundo a causa del pecado del hombre -La muerte vino al mundo por el pecado (Rm 5, 12)-. Aunque el hombre poseyera una naturaleza mortal, Dios lo destinaba a no morir. Por tanto, la muerte fue contraria a los designios de Dios Creador, y entró en el mundo como consecuencia del pecado. Es castigo del pecado original. En cuanto Adán pecó, dijo le dijo: Polvo eres y en polvo te convertirás (Gn 3, 19). Pero por la luz que nos viene de la muerte de Cristo sabemos que nuestra muerte ha sido vencida y redimida. Como Cristo llegó a la vida a través de la muerte, del mismo modo los creyentes en Cristo están llamados al gozo de la resurrección y de la vida inmortal a través de la muerte.

        ¿Qué es la muerte? La muerte es el final de la vida terrena, el fin de la peregrinación del hombre por esta tierra y del tiempo de gracia y misericordia que Dios le ofrece para realizar su vida terrena según el designio divino y para decidir su último destino. Con la muerte se entra en la eternidad. Y acaece cuando el alma se separa del cuerpo. Como la vida del hombre resulta de la unión del alma con el cuerpo, en cuanto esta unión se deshace, el hombre cesa de vivir. Tras la muerte, el cuerpo se corrompe, mientras el alma, que es inmortal, va al encuentro del juicio de Dios.

        ¿Qué se sabe de la muerte? En primer lugar que es universal, es decir, que todos los hombres mueren. Después, que la muerte es única, pues se muere una vez; y los muertos que resucitaron, por el hijo de la viuda de Naín, son excepción. Está establecido que los hombres mueran una sola vez (Hb 9, 27). Y con la muerte se termina el tiempo de la prueba o de merecer.

        ¿Qué no se sabe de la muerte? Son inciertas las circunstancias de la muerte. Nadie sabe -si no es por especial revelación- cuándo morirá, ni cómo, ni dónde. Puede venir en cualquier momento y en cualquier lugar. Por eso es importante tener presente el consejo de Nuestro Señor: Estad preparados, porque no sabéis ni el día ni la hora (Mt 25, 13).

        ¿Cuál es el sentido cristiano de la muerte? La visión cristiana de la muerte se expresa de modo privilegiado en la liturgia de la Iglesia: La vida de los que en ti creemos, Señor, no termina, se transforma; y, al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo (Prefacio de difuntos). Los creyentes en Cristo están llamados al gozo de la resurrección y de la vida inmortal a través de la muerte. Para el cristiano que vive coherentemente su fe la muerte es el momento del encuentro con Dios, es el principio de la vida que no tendrá fin.

        La muerte ha sido vencida. Es verdad que todos moriremos, pero detrás de la muerte está la Vida. El que vive en Cristo no muere para quedar muerto; muere para resucitar a una vida nueva y eterna. La vida de aquí abajo no es un camino hacia la muerte, sino hacia la vida, hacia la luz, hacia el Señor. Yo no muero, entro en la vida (Santa Teresa del Niño Jesús).

        ¿Qué significa morir en Cristo Jesús? Morir en gracia de Dios, sin ningún pecado mortal. Así el cristiano, siguiendo el ejemplo de Jesucristo, puede transformar su propia muerte es un acto de obediencia y de amor a Dios. Es cierta esta afirmación: si hemos muerto con Él, también viviremos con Él (2 Tm 2, 11).

        ¿Habló Jesucristo de la resurrección de los muertos? Sí. La resurrección de la carne es una verdad revelada por Dios y contenida en las Sagradas Escrituras. Tiempo vendrá en que todos los que están en los sepulcros oirán su voz (la del Hijo de Dios) y saldrán: los que hicieron buenas obras resucitarán para la vida, pero los que las hicieron malas, resucitarán para la condenación (Jn 5, 28-29). También, cuando prometió la Eucaristía, el Señor hizo referencia a la resurrección. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo le resucitaré en el último día (Jn 6, 54). Y san Pablo escribió: ¿Cómo andan diciendo algunos entre vosotros que no hay resurrección de los muertos? Si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si no resucitó Cristo, vana es nuestra predicación, vana también vuestra fe (…) ¡Pero no! Cristo resucitó de entre los muertos como primicias de los que durmieron (1 Co 15, 12-14.20).

        Creer en la resurrección de los muertos ha sido desde sus comienzos un elemento esencial de la fe cristiana. Dijo un escritor eclesiástico: La resurrección de los muertos es esperanza de los cristianos; somo cristianos por creer en ella (Tertuliano).

        ¿Por qué se emplea la palabra “carne” en vez de “muertos” cuando se habla de la resurrección? El término “carne” designa al hombre en su condición de debilidad y de mortalidad.

        ¿Qué es resucitar? En la muerte, separación del alma y el cuerpo, el cuerpo del hombre cae en la corrupción, mientras que el alma comparece ante Dios para ser juzgada. Después del juicio, el alma del justo goza de Dios, y en el Cielo espera reunirse con su cuerpo glorificado. Dios en su omnipotencia dará definitivamente a nuestros cuerpos la vida incorruptible uniéndolos a nuestras almas, por la virtud de la Resurrección de Jesús?

        ¿Sólo resucitarán los santos? No. Todos los hombres que han muerto. Los que murieron en amistad con Dios resucitarán para el Cielo; y los que murieron en estado de pecado también resucitarán, pero éstos para irse con cuerpo y alma al infierno. Es muy justo y razonable que el cuerpo que durante la vida, juntamente con el alma, hizo el bien o el mal, resucite para compartir con ella el premio o el castigo.

        ¿Resucitaremos con el mismo cuerpo? Por supuesto que sí. Cristo resucitó con su propio cuerpo: Mirad mis manos y mis pies; soy yo mismo (Lc 24, 39), pero no volvió a una vida terrenal. Del mismo modo, en Él todos resucitarán con su propio cuerpo, del que ahora está revestido.

        ¿Cuándo será la resurrección de los muertos? Sin duda en el “último día” ; “al fin del mundo”. La resurrección de los muertos está íntimamente asociada a la segunda venida de Cristo a la tierra. El Señor mismo, a la orden dada por la voz de un arcángel y por la trompeta de Dos, bajará del Cielo, y los que murieron en Cristo resucitarán en primer lugar (1 Ts 4, 16).

        ¿Qué entiende por cuerpo glorificado? Los santos, es decir, todos los que se hayan salvados, una vez resucitados, sus cuerpos poseerán cuatro dotes gloriosas, que son impasibilidad, claridad, agilidad y sutileza.

        Por la impasibilidad serán inmunes de todo dolor. Por la claridad serán luminosos y resplandecientes. En virtud de la agilidad se trasladarán instantáneamente de un lugar a otro. Merced a la sutileza pasarán a través de los cuerpos más duros e impenetrables.

        Me parece que he contestado a tu pregunta. Un afectuoso saludo de Jesús Azcárate

      • Muchas gracias Jesús por tu extensa y esclarecedora respuesta, que he leído varias veces y lo seguiré leyendo.
        Me gusta mucho poder compartir diferentes visiones de la espiritualidad y no me cabe duda que tus palabras han sido escritas de todo corazón, expresando todo tu conocimiento para que podamos todos comprender, en especial yo, que soy la que pregunté, aunque te aseguro que lo leerán bastantes personas.
        Creo que con tu fe y confianza en lo que expones, Dios tendrá un lugar en el Paraiso para ti donde sólo habrá bondad y amor.
        Un cálido abrazo 🙏

  4. Rebe Miau dice:

    ¡Precioso! 💜
    Y no se te olvide, que también eres Luz 🌌
    Abrazos grandes, guapa ^^ 🌷🍀🌸

  5. Anita Blanco dice:

    Divino Julia, se percibe el respeto con el que tratas estos temas, es importante que sea así.
    Gracias por tu aportación.
    Un abrazo enorme!

  6. Mik Way .T dice:

    Primera vez que entro en tu blog, y no será la última, cuanta belleza y cuanto de esencia de la vida, hay en esas palabras, me gustó leerte.

  7. Cuanta me gusta leerte,tienes algo bello de espiritualidad.
    Te felicito !!

  8. Reblogueó esto en Stras Linky comentado:
    Somos Lúz….

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